La vida es como el oceano

La vida es como el océano, unas veces pacifico y azul, reflejando en su superficie espejada  los colores celestes del cielo y sus nubes, y al otro momento gris y salvaje, enseñando con dureza todo lo peligroso y amargo que puede ser.

La vida puede ser tranquila y monótona, en que todo parece ir bien y en felicidad, hasta que de pronto, te mande mensajes de aviso, de que todo puede pasar, y que uno debe ser muy feliz por lo bien que ha recibido hasta al momento.

Enfermedad y salud, Dinero y pobreza, soledad y amistad, son todos conceptos sobre los que giran la vida y que dar un giro de una forma cuasi inmediata, sin que se espere. En un segundo, la vida no puede ir mejor, y al segundo siguiente se desmorona sobre ti, como si un castillo de cartas se tratase. Mismo que no sea directamente contigo, y que pasa a un circulo de amista cercano, no puedes dejar de pensarlo como si fuese algo contigo, porque te das cuenta de la fragilidad del aparente idilio, y no dejas de pensar, que como reaccionarias tu, ante cualquier calamidad de la vida.

Los ultimos meses han sido bastante propicios en este tipo de experiencias, primer un hijo, que un segundo antes, estaba “tranquilamente” jugando, y al segundo siguiente se había precipitado al vacío, sin fatalismos, pero con daños  fuertes y un susto tremendo para los padres.

Después en los meses siguientes, gente de tu circulo de amistades, que un segundo antes, estan sanos y en pleno auge de su capacidad, y un segundo después están postrados en una cama de hospital luchando por la vida,  o sin saber si tiene vida, cuando los segundos se transformen en minutos, horas, dias, semanas, meses y años. Siempre con la incertidumbre de si no habrá  un espacio vacío donde antes había un padre, una madre, un hijo, un hermano o otro elemento cercano.

A pesar del tono negativo, siempre hay que ser optimista y siempre que tener fé sobre que todo pueda ir mejor/mejorar, mismo cuando  lo mismo  se está sumergido en la mas profunda de las obscuridades, siempre cabe la posibilidad de un milagro que pueda  reconducir las situaciones mas critica, y hacer de las situaciones mas complejas una con “happy ending”.

Es en estas ocasiones que me alegro de ser cristiano católico, de tener mi fé, y acreditar un dios misericordioso y en la vida después de la muerte, porque siempre habrá para mi un final feliz, independientemente de lo que pase, porque que es una vida cuando comparada con la eternidad.

Claro que los que ponen los carteles en autobuses llamando a que vivir la vida sin pudo, ni reglas, porque la vida es demasiado corta como para perder un segundo en sentimentalismos teocratos, les gustaría ver, cuando tengan que pasar por una situación negra o fatalista a donde se van a agarrar en busca de soporte emocional, quisa a las paredes de un autobús también?

La vida es demasiada corta y puede ir bien o mal, depende de cada uno,  no hay seguridad que hay algo después de esta vida, pero y so lo hay? Merece la pena por unos momentos de “libertad” condicionada ( porque apesar de que las reglas morales no se aplican para ellos, siguen estando de pié las de la sociedad), una eternidad de arrepentimiento y tristeza?

La vida es corta, aprovechala con inteligencia