Mi presentación sobre PADRES; NIÑOS; VIDEOS JUEGOS Y OTRAS REALIDADES ALTERNATIVAS

Después de la charla sobre videojuegos, padres y niños que he dado hace un par de dias, algunas personas me pidieron el slideset que he utilizado, por lo que lo dejo aqui.

Dado la importancia del tema, y las dudas que manifestadas por los padres alrededor de estos temas de ocio y comunicación electrónica,  respondaré y ayudare sobre cualquier duda sobre este tema, o si necesita hablar sobre el tema; envieme un email a dirección de correo electrónico: blog.como.perro.y.gato@gmail.com

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receta de cozina: Pudin de naranja al vino de Oporto y Platano

Como es domingo y tenia a los crios llenos de illusión sobre enseñarnos como hacer madalenas, me ha entrado la nostalgia de tiempos lejanos, donde no habia un fin de semana en que no probara hacer algun nuevo postre, me he metido de lleno en la cocina, y después de pasar un rato en Interne (alguien utilza todavia libros de cocina)  buscando algo de pudiera hacer, he encontrado una buena receta de postre de Pudin o Pudding.

Dado que no consigo seguir una receta sin inventar, he decidido cambiar ligeramente las cosas.

La receta original es esta, obtenida de una site muy interesante llenos de recetas que parecen ser deliciosas:

http://airesdeaguilas.blogspot.com/

http://airesdeaguilas.blogspot.com/2009/05/ingredientes-110-gr-de-pan-del-dia.html

INGREDIENTES:

110 gr de pan del día anterior
3 huevos
100 gr de azúcar
1/2 l de leche
canela en rama
corteza de limón
caramelo liquido

Hervir la leche junto con la rama de canela, la corteza de limón y el azúcar. Colar y añadir el pan troceado, dejarlo que se empape bien ydesmenuzarlo con la ayuda de una cuchara. Añadir los huevos batidos y mezclar.
Caramelizar un molde apto para microondas y echar la mezcla. Meter 10 minutos en el microondas a potencia máxima.

Y estas son mis modificaciones

INGREDIENTES:

110 gr de pan del día anterior
6 huevos
200 gr de azúcar
1/2 l de leche
canela en rama
corteza de Naranja
Vino de Oporto

Un platano

Hervir la leche junto con la rama de canela, la corteza de Naranja y 100 gramos  azúcar. Colar y añadir el pan troceado, dejarlo que se empape bien ydesmenuzarlo con la ayuda de una cuchara. Añadir los huevos batidos y mezclar.
Caramelizar con 100 gramos de azúcar y vino de Oporto a gusto  un molde apto para microondas. El truque del caramelo es esperar hasta que se ponga como espumoso subiendo por los bordes del recipiente. Sobre el caramelo, echar el plátano cortado a gusto, en lonchas o en trozos.

Echar la mezcla. Meter 10 minutos en el microondas a potencia máxima.

Et Bon Apetit.

Soy un muñeco “Ken” (en inglés . I am a Ken-Boy)

Desde siempre que niños y niñas tienen formas diferentes de entender la vida, y esto se puede ver nada mas empezar la vida, como niños, sobre la forma como los niños les gustas los coches, y a las niñas les gusta las muñecas. En mis tiempos eran la Barbie y el Ken, y ahora son las Bratz, pero para intentar mantener una pensamiento fluido, voy a mantenerme parado en el tiempo con Barbie y Ken.
A las niñas les encanta, coger los muñecos y cambiarles de ropa, de peinado, ponerlos a comprar, a comer, a dormir, a tener bébés, a trabajar, etc… Pasan el dia en este deporte de entrenamiento de futuras “Generales-en-jefe-del-hogar”, entrenando todos los movimientos y ordenes que mas tardan utilizaran sobre sus maridos. Los niños son, generalmente hablando, aducidos en este juego, y de forma involuntaria, y digo sin la mínima voluntad, acaban por hacer su papel, de invitado a tomar café o a cenar, o de Papa de la familia.

Cuando llega la adolescencia, este comportamiento parece desaparecer, y la relación entre chico y chica pasa por una forma mas neutral, de toma de conocimiento mutuo, y tal vez porque las hormonas de ambos están a flor de piel, no hay mucho interés en volver a este control sobre las muñecas. Hasta que un dia …

La marcha nupcial suena, y uno da por si, frente a un altar y un sacerdote(o para los laicos, un ayuntamiento y un alcaide) para dar el si quiero. Y a partir de este momento, uno vuelve a la infancia de forma involuntaria, y lo digo de forma involuntaria.

De forma repentina, tu peinado, tu forma de vestir, de reírse, te ver la vida, de estar con la gente, pasan a ser equivocadas y tienen que ser modificadas. Te pasan a decir lo que tienes que vestir, y como tienes que llevar el pelo, que colonia utilizar, y como hacer el “gracioso” versión femenina. Vuelves a estar metido dentro de los cafés a media tarde y de las cenas o comidas (menos mal que de esta vez con comida en serio, y no con agua de charcos y arena/tierra). Tus abrigos, tus bufandas, tus zapatos, tus calzoncillos. Llega un momento que son tantos los cambios que ni tu madre te reconoce.

Con esto, no quiero decir que esta “manipulación” sea negativa, al revés, creo que incluso puede ser positiva, siempre que dentro de algunos limites, del respecto por los gustos del otro. Afinal, si a uno le gusta su abrigo viejo, que lleva desde hace años y esta confortable con el, porque tiene que el pobre abrigo, sufrir un extraño accidente y desaparecer de la superficie del mundo, y desvanecerse en el aire sin dejar rastro ( y claro que quien dice abrigo, dice pantalones, jerséis, camisas, zapatos, etc…).
Sin este empuje hacia delante, muy probablemente el hombre todavía seria un astrolopiteco neandertalizado, peludo, sin arreglar y con el peine en le bañado como el macho latino de los años 70.

I am a ken boy

I am a ken boy