DIFERENCIAS ENTRE EL CEREBRO DE UN HOMBRE Y EL DE UNA MUJER

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Otra xiste grafico sobre las diferencias entre hombre y mujer.

Está en inglés pero creo que no necesita de traducción.

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El cuento de los dos cerebros

Jope. Parece que fue ayer que escribi mi ultimo post en el blog, y acabo de me dar cuente que ya van dos meses sin escribir nada de nada.

La verdad es que los ultimos meses han sido muy complicados. El tema de trabajo, como siempre acaba por ser, me está consumiendo las energias a una velocidad vertiginosa, y esto acaba por dejarme con pocas energias para otras cosas importantes de la vida, como la familia, los amigos y hasta mis hobbies me dejan de gustar. Hay dias que no me apetece ni comer, por la cuantidad de problemas que tengo en mi mente. No hay duda, la crisis economica está dandole fuerte a todas las medianas empresas de este pais. Y estar en un barco que puede irse hundir en cualquier momento no es facil.

En fin, ya lo remontaré. Los optimistas siempre acabamos por encontrar formas de generar energias positivas que nos llevan hacie delante.

Para reir un poco, unos videos que he encontrado en youtube sobre las diferencias entre hombre y entre mujer, y sobre la forma como cada uno piensa de una forma diferente en las pequeñas cosas cotidianas, no es una charla psicológica, pero mas bien comica, pero está muy bien hecha.

 

PARTE I

 

PARTE II

Soy un muñeco “Ken” (en inglés . I am a Ken-Boy)

Desde siempre que niños y niñas tienen formas diferentes de entender la vida, y esto se puede ver nada mas empezar la vida, como niños, sobre la forma como los niños les gustas los coches, y a las niñas les gusta las muñecas. En mis tiempos eran la Barbie y el Ken, y ahora son las Bratz, pero para intentar mantener una pensamiento fluido, voy a mantenerme parado en el tiempo con Barbie y Ken.
A las niñas les encanta, coger los muñecos y cambiarles de ropa, de peinado, ponerlos a comprar, a comer, a dormir, a tener bébés, a trabajar, etc… Pasan el dia en este deporte de entrenamiento de futuras “Generales-en-jefe-del-hogar”, entrenando todos los movimientos y ordenes que mas tardan utilizaran sobre sus maridos. Los niños son, generalmente hablando, aducidos en este juego, y de forma involuntaria, y digo sin la mínima voluntad, acaban por hacer su papel, de invitado a tomar café o a cenar, o de Papa de la familia.

Cuando llega la adolescencia, este comportamiento parece desaparecer, y la relación entre chico y chica pasa por una forma mas neutral, de toma de conocimiento mutuo, y tal vez porque las hormonas de ambos están a flor de piel, no hay mucho interés en volver a este control sobre las muñecas. Hasta que un dia …

La marcha nupcial suena, y uno da por si, frente a un altar y un sacerdote(o para los laicos, un ayuntamiento y un alcaide) para dar el si quiero. Y a partir de este momento, uno vuelve a la infancia de forma involuntaria, y lo digo de forma involuntaria.

De forma repentina, tu peinado, tu forma de vestir, de reírse, te ver la vida, de estar con la gente, pasan a ser equivocadas y tienen que ser modificadas. Te pasan a decir lo que tienes que vestir, y como tienes que llevar el pelo, que colonia utilizar, y como hacer el “gracioso” versión femenina. Vuelves a estar metido dentro de los cafés a media tarde y de las cenas o comidas (menos mal que de esta vez con comida en serio, y no con agua de charcos y arena/tierra). Tus abrigos, tus bufandas, tus zapatos, tus calzoncillos. Llega un momento que son tantos los cambios que ni tu madre te reconoce.

Con esto, no quiero decir que esta “manipulación” sea negativa, al revés, creo que incluso puede ser positiva, siempre que dentro de algunos limites, del respecto por los gustos del otro. Afinal, si a uno le gusta su abrigo viejo, que lleva desde hace años y esta confortable con el, porque tiene que el pobre abrigo, sufrir un extraño accidente y desaparecer de la superficie del mundo, y desvanecerse en el aire sin dejar rastro ( y claro que quien dice abrigo, dice pantalones, jerséis, camisas, zapatos, etc…).
Sin este empuje hacia delante, muy probablemente el hombre todavía seria un astrolopiteco neandertalizado, peludo, sin arreglar y con el peine en le bañado como el macho latino de los años 70.

I am a ken boy

I am a ken boy

Como pero y gatos, manifiesto del hombre moderno

Estoy muy cansado. Tremendamente cansado de las discussiones con mi mujer, del nunca tener razon, del que siempre salgo perdiendo, porque a los cinco minutos, ya estamos hablando de lo que paso hace cinco años, y no de lo que pasó cinco minutos atrás.

Estoy cansado de que tenga que hacer siempre lo que no quiero hacer,  cuando no lo quiero hacer, y por mucho que me empeña afinal siempre lo acabo haciendo con bronca incluida.

Estoy cansado de que cuando menos lo espero, me digan a la cara que poco romantico que eres, que no me quieres, que no me dices cosas bonitas, que no me hace caricies, que el marido de mi amiga si lo hace, que eras un descuidado, un irresponsable, un insensible y que para colmo de todo, siempre tenga la culpa mi madre. Pero que tiene que ver mi madre con todo esto.

Estoy cansado que tener que bajar la vasura, tener que hacer los aguejeros en la pared, pasear el perro, poner la lavadora, planchar, cambiar los pañales, dar baño a los niños, hacer mi trabajo con conciliación de famila y trabajo, y llevar en la cara a medianoche, que no haces nunca nada, que siempre estás trabajando, que nunca me hechas una mano, eres un vago y despreocupado.

Estoy cansado de no tener hobbies, de no poder parar cinco minutos para poder respirar, de tener que ir de compras que me aburren de muerte durante las 10h00 que duran, y que siempre terminan con mala cara porque nos aguentado estoicamente el tipo, como un figura china de barro, sin protestar y sin molestar com un bueno hominus domesticus.

Hominus domesticus, que ademas ahora es supuesto ser metrosexual, porque no te pueden salir pelos en ningun sitio, ni ir despenado, ni vestir la prenda que mas te gusta, porque siempre desaparecen misteriosamente del armario, como por obra de magia, que no puedo utilizar el perfume que me guste porque siempre es repulsivo, que no puedo utilizar el penado que quiero, porque me hace parecer mayor, que tengo que dejar la barba cuando no quiero, y la tengo que cortar cuando ya la quiero.

Estoy muy cansado, muy cansado, que duro es ser hombre del siglo XXI, y por eso quiero empezar con un manifesto publico de mi cansacio.
Hombres del mundo unirvos, dejar de hablar sobre el tema en bares y tabernas y abrir el debate internet,como lo ha hecho las feministas en los 60. Reenvidiquemos el ser masculino …